No es la primera que hablamos en el blog de una de las tendencias de negocio más innovadoras de los últimos años: el consumo colaborativo, como el crowdfunding, pero su auge es tan arrollador que resulta imposible no profundizar en ella.

Este nuevo modelo económico, el cual, según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), se basa “en el intercambio entre particulares de bienes y servicios que permanecían ociosos o infrautilizados a cambio de una compensación pactada entre las partes», se ha convertido en el pilar de muchas empresas sin activos, que sin embargo están alcanzando los primeros puestos de su sector. ¿De dónde nace pues esta poderosa idea que está transformando el mundo de los negocios?

La colaboración, catalizador del cambio social

Aunque el término fue acuñado por la escritora Rachel Botsman, los expertos en la materia hablan de la economía colaborativa como una lógica reacción social contra la superpoblación y el consumo exacerbado. Como afirma Frederic Alluin, socio fundador de Intelygenz:

no se trata de consumir más, sino mejor.

Gracias a este fenómeno, el ciudadano se está convirtiendo no solo en consumidor, sino también en intermediario y productor, y todo ello mediante el aprovechamiento de las innovaciones tecnológicas que han surgido durante la última década, como el big data y la expansión de la generación distribuida en España e Hispanoamérica.

Por otro lado, existe también un potente componente social en este movimiento. Según Albert Cañigueral, uno de los gurúes del mismo, y autor del blog Consumo colaborativo, “en el consumo entre pares, el componente social engancha a la gente. Es una manera de consumir más humana y apetecible”.

90 Minutos de Innovación

La economía colaborativa fue precisamente el eje central sobre el que giró la segunda edición de “90 Minutos de Innovación”, que tuvo lugar el pasado 1 de febrero en Barcelona. El fin de esta iniciativa es promover e impulsar encuentros que dan lugar a las mejores citas sobre innovación.

El evento contó con la presencia de nuestros compañeros Javier Uriarte, Director General de Comercialización, y Juan Garrigosa, Head of Innovation, quienes hablaron, entre otras cosas, del profundo cambio tecnológico que estamos viviendo actualmente en la sociedad, y de que, para conducirlo, es necesaria la innovación. Además, recalcaron la importancia que tiene el hecho de que los consumidores hayan asumido esta transformación, y que, para adaptarse a la misma, hayan empezado a cambiar sus propios comportamientos.

Vivimos en un mundo evidentemente cambiante. – Javier Uriarte

Además, los asistentes al evento pudieron escuchar las ponencias de dos invitados de excepción: Yuri Fernández, Director Comercial de Uber España y Portugal, una de las empresas internacionales que mejor han sabido potenciar las ventajas de la economía colaborativa gracias a su red de transporte, y Pedro Moneo (@pedromoneo), CEO y fundador de la consultora Opinno, cuyo objetivo es transformar organizaciones mediante metodologías de innovación utilizadas por emprendedores de éxito y startups.

Expertos en economía colaborativa

Ambos ponentes centraron su presentación en los nuevos modelos de negocio, el primero basándose en la experiencia de éxito de su empresa, y el segundo de acuerdo al análisis de diferentes vías y técnicas de innovación. A continuación, los puntos principales de sus discursos:

Yuri Fernández

La exposición de Yuri estuvo centrada en el sistema de negocio de Uber, que se basa en la creatividad y en la adaptación de los servicios a las necesidades del cliente. En su opinión, innovar tiene como fin hacer todo más fácil. Esto, aplicado a la economía colaborativa, consiste en poner en contacto a alguien que posee algo (un bien, un recurso…) con alguien que quiere o necesita ese algo. ¿Cómo? A través de la tecnología, y en el menor tiempo posible y con el coste más reducido.

Yuri también habló de un concepto muy interesante -relacionado con el sector en el que se mueve Uber-: la multimodalidad, que consiste en combinar medios de transporte, y que será uno de los puntos clave en el desarrollo de las Smart Cities. Utilizando una aplicación de móvil que integre APIs de diferentes métodos de transporte, será posible obtener la mejor opción y la más barata para trasladarse de un lugar a otro. En algunas ciudades europeas como Copenhague esto ya comienza a ser una realidad.

Las iniciativas empresariales que más éxito tienen son las que tienen la idea más sencilla.

Pedro Moneo

Por su parte, Pedro Moneo definió el concepto de consumo colaborativo usando diez ideas principales, de las que recapitulamos los puntos más interesantes:

  • La singularidad. Este concepto defiende que la innovación tecnológica tiene un crecimiento exponencial. Descubrimientos que antes necesitaban una gran cantidad de tiempo para llevarse a cabo, se dan cada vez en un período menor. Esto afecta al ritmo al que innovamos, por lo que hay que buscar un nuevo tipo de sistema que sobreviva a estos cambios tan rápidos; sistemas de organización que consigan que las empresas sean más ágiles.
  • Big Data. Cada vez somos más personas en el planeta, y generamos más información. Moneo habló de la importancia de la inteligencia artificial para poder analizar con precisión los Big Data, y de las ventajas de emplear un modelo colaborativo que se adapte a este fenómeno: “el creador tiene menos margen para retener valor, pero podrá monetizar los datos”.
  • La importancia del cliente. Según Moneo, los modelos centrados en el usuario van a proliferar masivamente. El cliente tendrá cada vez más peso y más voz, por lo que la innovación debe empezar y terminar en aquel, recorriendo un proceso circular.
  • Las relaciones humanas. Para ser una empresa colaborativa ágil, volcada en el usuario, es imprescindible que la estabilidad y las reglas del sistema estén implícitas en el modelo de negocio. Para tal fin es necesario potenciar las relaciones entre las personas, y apuntalar valores como la transparencia, la ética, la confianza y la reputación.
  • La nueva revolución industrial. En las revoluciones industriales (Primera Revolución Industrial, Segunda Revolución Industrial y Tercera Revolución Industrial) siempre convivieron una manera nueva de comunicarse, una de generar energía y una de transportarse. En el siglo XVIII, estas fueron algunos de los inventos más innovadores de la historia: la imprenta, la máquina de vapor y el ferrocarril. Según Moneo, en la futura tercera revolución serán maneras como Internet, la generación distribuida o los vehículos inteligentes.

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