La innovación más disruptiva no se abre camino en un sector determinado solamente gracias a organizaciones ya establecidas o a las grandes mentes de nuestras sociedades, como la de Steve Jobs, sino que lo hace también desde perspectivas ajenas a ese sector. Un claro ejemplo es el del auge de la economía colaborativa, una de las tendencias de negocio más innovadoras de 2015, que según la prestigiosa revista Time, será una de las diez grandes ideas que cambiarán el mundo.

El fenómeno de la economía colaborativa

El concepto de “consumo colaborativo” comenzó a popularizarse en 2010 gracias al libro What’s Mine Is Yours: The Rise of Collaborative Consumption de la escritora Rachel Botsman, y a la charla TED que dio sobre el tema en Sídney. Este tipo de economía tiene que ver con la compartición o colaboración de bienes entre personas, habitualmente a cambio de dinero. Su fin es optimizar recursos sociales poco o mal utilizados para hacerlos accesibles a todo el mundo de manera eficiente y sostenible, y siempre mediante el uso de plataformas centradas en la relación horizontal –y por tanto, igualitaria- entre ciudadanos.

Por otro lado, uno de los puntos importantes de este nuevo tipo de consumo es su vinculación con modelos de innovación abierta. Este tipo de innovación siempre se ve favorecida cuando se incentiva –y se produce– un intercambio de ideas, y actualmente también se encuentra en pleno ascenso. La colaboración y los procesos de brainstorming fomentan la innovación abierta; al ejercitar la iniciativa de un equipo de personas que trabajan en pos de un objetivo común, las ideas novedosas acaban abriéndose paso.

Ejemplos de éxito

Varias empresas emergentes han conseguido hacerse un hueco en el mercado dirigiendo su negocio y sus pasos por el camino de la economía colaborativa. Algunas de ellas lo han hecho hasta convertirse en empresas de renombre, con facturaciones anuales multimillonarias. Analizaremos tres de las más importantes: Uber, BlaBlaCar y Airbnb.

UBER

Uber Technologies Inc. es una empresa norteamericana fundada por Garrett Camp y Travis Kalanick en 2009. La idea surgió en París, cuando ambos amigos, cargados de maletas, no conseguían coger un taxi porque estos no prestaban servicio debido al mal tiempo, mientras que el resto de vehículos sí seguía circulando.

Uber conecta a pasajeros con conductores de vehículos mediante una aplicación móvil para que estos los utilicen como si de un taxi se tratara. A pesar de la polémica creada por las quejas de taxistas de muchas ciudades del mundo, Uber ha continuado con su expansión, y ha conseguido ya unos ingresos espectaculares, hasta llegar a multiplicar por diez la capitalización de Hertz, famosa empresa de alquiler de coches.

BLABLACAR

BlaBlaCar es una red social francesa fundada en 2004, que permite que personas que tienen pensado viajar a un mismo lugar puedan organizarse entre ellas para compartir coche. Aunque a veces se compare la actividad de Uber con esta empresa, difieren en varios aspectos. En palabras de Vicent Rosso, director territorial de BlaBlaCar para España y Portugal, “BlaBlaCar es una red social de personas privadas sin ánimo de lucro, la base de nuestra filosofía es compartir. […] no existe el concepto del desplazamiento ciudadano, como en el caso de Uber”.

Actualmente los datos de BlaBlaCar son magníficos: dos millones de usuarios contratan sus servicios mensualmente. Además, sus responsables apuestan por la práctica de la eficiencia energética: no solo es posible ver la huella ecológica del viaje después de realizarlo, sino que se ahorran miles de toneladas de CO2 gracias al aumento de la ocupación de vehículos.

AIRBNB

Airbnb es una empresa que permite que sus usuarios se cedan entre ellos sus viviendas para evitar gastos de alojamiento en sus viajes. Todo comenzó cuando dos de sus dos fundadores, Brian Chesky y Joe Gebbia, sin casi ingresos para pagar el alquiler, crearon una plataforma para que los asistentes a una conferencia en su ciudad tuvieran una alternativa más barata a los hoteles tradicionales: su casa, donde ofrecían un sofá y dos camas hinchables (de ahí el nombre de la startup, que es una mezcla entre “cama de aire”, airbed, y “cama y desayuno”, bed & breakfast), y un servicio de desayuno. El éxito del proyecto se demoró un par de años, pero actualmente sus logros han hecho saltar todas las alarmas en el sector hotelero.

La economía colaborativa también está muy presente ya en España, con la existencia de unas quinientas empresas cuyo negocio gira en toro a este fenómeno. Algunos ejemplos son Nautal, una compañía de alquiler de barcos entre particulares, Zank, relacionada con el ámbito de los préstamos, LetMeSpace, para buscar y compartir trasteros o plazas de parking, o La Granja de Tiza, una interesante plataforma musical colaborativa.

90’ de innovación

Dentro del marco de la innovación abierta y el consumo colaborativo, el lunes 1 de febrero se celebrará, de 10:30 a 12:00, en Barcelona, “90’ de innovación”, donde conoceremos la experiencia de Yuri Fernández, Director de Comunicación de Uber Technologies para España y Portugal, y Pedro Moneo (@pedromoneo), CEO y fundador de Opinno, una red internacional de innovación abierta que conecta emprendedores, inversores y especialistas en tecnología a través de centros de innovación en todo el mundo para construir nuevas startups tecnológicas.

Sigue los 90 minutos de innovación el lunes 1 de febrero a través de Twitter y el Periscope de @endesainforma: #90innovacion.

Imagen de cabecera, cortesía de Teak Sato.

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