En el agitado sector tecnológico, la contienda por liderar la revolución suele estar dominada por perfiles visionarios dotados de un espíritu emprendedor y una mente abierta al cambio. En el caso de Marc Benioff no solo ha sido capaz de aunar estas cualidades, sino que las ha acompañado de amabilidad, honestidad y naturalidad. El resultado condujo a la fundación de Salesforce, una compañía que apostó por el entorno cloud dos décadas antes del boom actual y ha basado su modo de trabajo en, lo que denomina, el «espíritu aloha«.

La trayectoria de Benioff no se condimenta con ninguna historia de superación que aporte un cariz dramático a los acontecimientos. Sin embargo, su pasión y persistencia marcaron los primeros años de carrera profesional. De su experiencia como pasante en Apple, donde llegó a trabajar con Steve Jobs, halló una fuente de inspiración y se dio a conocer su espíritu innovador abierto al cambio.

Como en el caso de otras personalidades exitosas del sector tecnológico, la genialidad de Marc Benioff le llevó a triunfar en Oracle con tan solo 26 años, edad en la que fue ascendido a vicepresidente. Durante los 13 años que permaneció en la empresa pudo presenciar el auge del poder de la información, que más adelante marcaría el camino al big data, y vislumbrar lo que sentaría las bases de su compañía: el cloud computing.

Dos décadas por delante: el éxito de la nube

En plena fiebre de internet y tras dejar Oracle, Benioff se tomó un año sabático en el que se dedicó a viajar, pero no regresó a San Francisco solo con un puñado de vivencias, trajo consigo una idea: facilitar la creación de software y hacerlo accesible a través de internet. De esta manera nace en 1999 Salesforce, siendo pionera al apostar en aquella época por la nube.

Entre las claves del éxito de su compañía destaca que «como empresa, necesitas llegar al futuro primero, por delante de tus clientes y estar preparado para recibirlos cuando lleguen». Por eso, no sorprende que cuando el cloud computing aún no acaparaba titulares, Salesforce ya se servía de esta tecnología para facilitar la experiencia usuario. Un progreso que marcó la senda a seguir para aquellas compañías que aún distribuían software en formato físico.

Su apuesta por un cambio de paradigma se ha visto reforzada con el vertiginoso desarrollo actual de teléfonos móviles, inteligencia artificial, cloud, big data y otras tecnologías que, según Benioff, están transformando la sociedad desde la manera en que trabajamos hasta la que nos relacionamos.

Innovación y desarrollo éticos

El éxito de Marc Benioff, más allá de su apuesta por un nuevo modelo tecnológico, está determinado también por la forma en la que lo ha alcanzado. Desde la fundación de Salesforce se ha implementado en la compañía lo que su fundador llama el espíritu aloha: «Una perspectiva que enfatiza la importancia de interactuar amable y honestamente con quienes nos rodean».

Tal es su afán por mantener férreas las bases morales que definen a su empresa, que incluso ha implementado iniciativas para controlar que su producto se utilice de una manera ética y humana. Además de ser el precursor del modelo empresarial «1-1-1» que consiste en donar un 1% de su software, un 1% de sus ingresos y un 1% de mano de obra a través de voluntariado.

«El secreto para contratar a los mejores es: buscar a personas que quieran cambiar al mundo». Precisamente el cambio es el combustible de la innovación que solo está al alcance de aquellos visionarios que saben adaptarse. Pero, tal y como Marc Benioff ejemplifica, el desarrollo no debe dar la espalda a las cuestiones éticas y humanas.

 

*Imagen principal de World Economic Forum.

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