En un futuro, la mayor parte de la población vivirá en grandes núcleos urbanos, pasando de 3.500 millones de habitantes que viven en la actualidad en ciudades a 5.000 millones en el 2030. Por ello, el reto de éstas no es prepararse para abarcar a toda esta población, sino buscar una manera que permita que este proceso se realice de manera sostenible desde el punto de vista social, medioambiental y económico.

La rápida urbanización está generando una gran presión sobre los suministros de agua dulce, las aguas residuales, el entorno de vida y la salud pública. Estamos ante un momento clave que permita la transformación de los núcleos urbanos y la de su población.

¿Qué hace sostenible a una ciudad?

Una ciudad sostenible es aquella que ofrece mayor calidad de vida a sus habitantes sin poner en riesgo los recursos, vela por el bienestar de la humanidad futura y procura la justicia social. De hecho, uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas es lograr que las ciudades y comunidades sean sostenibles. Las metas de los ODS son la base sobre la que deben desarrollar todos los activos de una ciudad, desde las empresas y las administraciones públicas hasta la vida de sus ciudadanos. Algunos de los aspectos más relevantes son los siguientes:

– Protección del medio ambiente. Contribuyendo a la lucha contra el cambio climático, apostando por las energías limpias y la construcción responsable, apoyando la movilidad sostenible para reducir las emisiones en favor de la descarbonización.

– Búsqueda constante de la innovación que permita una mayor eficiencia y servicios mejorados, con nuevos modelos de negocio empresarial, apostando por la tecnología y digitalización del entorno. Un modelo circular que rompa con la idea de comprar-usar-tirar.

– Aspectos sociales que aboguen por la inclusión de la población y la igualdad de oportunidades para todos.

Arcadis (una de las  empresas de diseño y consultoría de patrimonio natural y edificado más importante del mundo) elabora el estudio Sustainable Cities Index. Un índice que analiza las principales ciudades del mundo en base a los criterios establecidos por Naciones Unidas.

En este caso, los 3 pilares fundamentales del estudio son las personas (calidad de vida y oportunidades sociales), el planeta (uso energético, contaminación y emisiones) y el beneficio (entorno empresarial y desempeño económico). Por lo tanto, pilares ligados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Las 5 ciudades que Arcadis posiciona como las más sostenibles son:

#1 – LONDRES

Londres ocupa la primera posición como la ciudad más sostenible del mundo gracias a su fortaleza en el contexto ambiental y económico. Destaca por su elevada puntuación en relación al bienestar de los ciudadanos (educación, salud, bajo índice de criminalidad), el trabajo (escasas desigualdades laborales y horarios que permiten una adecuada conciliación) y la vida cotidiana en la ciudad (accesibilidad al trasporte y servicios de conectividad).

#2 – ESTOCOLMO

La capital sueca lidera el ranking en la gestión medioambiental gracias a la inversión en infraestructuras sostenibles, las bajas emisiones y la buena calidad del aire. De esta manera, se posiciona entre las 5 ciudades más limpias en cuanto a contaminación y uso eficiente de la energía.

Además, destaca por su movilidad urbana (con importantes infraestructuras para bicicletas) y la calidad de las oportunidades sociales.

#3 – EDIMBURGO

La ciudad escocesa despunta en el plano social, donde encabeza la clasificación por diferentes factores como la asequibilidad económica de la ciudad, la accesibilidad a un transporte público eficaz y la casi nula desigualdad salarial.

Cuenta con una gran fuerza laboral, con elevados niveles educativos y de salud, un bajo índice de criminalidad y una igualdad salarial razonable. Además, posee una infraestructura que le permite constituirse como una ciudad conectada, lo que genera comodidad y seguridad para el ciudadano.

#4 – SINGAPUR

Ocupa la primera posición en el pilar económico, destacando en las oportunidades laborales que genera a la par de los altos niveles de producción. Al igual que Londres o Hong Kong, cuenta con una muy buena puntuación en conectividad e investigación, llevando adelante el desarrollo desde aulas de las universidades.

#5 – VIENA

Según la consultora estadounidense de Recursos Humanos Mercer, autora del ranking anual de calidad de vida, la capital austriaca fue reconocida como una de las mejores ciudades del mundo para vivir. Además, el Ayuntamiento puso en marcha un programa para transformar Viena en una Smart City en 2050 con el objetivo de reducir su huella de carbono.

 

Madrid y Barcelona, entre las 30 ciudades más sostenibles

En España no nos quedamos muy atrás en el cómputo global: Madrid ocupa el puesto 21º y Barcelona el 28º. Ambas ciudades mejoran sus posiciones si se tiene en cuenta el factor medioambiental (15ª y 22ª respectivamente), donde los aspectos mejor evaluados son:

Sucede lo mismo si tenemos en cuenta el factor social (Madrid se posiciona 10ª mientras que Barcelona es la 24ª). El estudio valora positivamente el acceso a la educación, la baja criminalidad y la digitalización en transportes y servicios públicos.

Sin embargo, la situación en términos económicos de ambas penaliza su posición global (49ª y 47ª). Los aspectos mejor valorados son las infraestructuras de transportes y la conectividad desde el punto de vista de red de internet y móvil, donde las 2 ciudades se ubican entre las 20 primeras posiciones.

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